En Candy Valley, Frosty es la versión más “nube” del heladito-michi: todo blanquito, suavecito y con carita bordada que te roba una sonrisa. Viene en su cucurucho abrazable, perfecto para decorar tu cama o acompañarte en el sillón mientras descansás. Un peluche simple, tierno y recontra combinable con cualquier rincón pastel.

Dicen que Frosty nació de una cucharada de crema de nube… y desde entonces reparte calma y ternura ☁️🍦🤍✨